Error
  • JFolder::create: Could not create directory
  • JFolder::create: Could not create directory
  • JFolder::create: Could not create directory

TESTIMONIOS RETIRO DE SILENCIO (SEMINARIO) - 2006 A 2010

«El curso de Silencio me ha hecho de espejo y altavoz de lo que tenía dentro. Me he dado cuenta de mi enfado, por ejemplo, o de mi dispersión. Pero lo que más me ha impactado las dos veces que lo he realizado son los efectos posteriores: fuerza vital, claridad, alegría, coraje, son algunas de las cosas que he experimentado. Y unas ganas tremendas de salir de mi zona de confort y explorar otras formas de vivir (con pasión).»

N.D.V.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Para mí, éste ha sido un curso de detalles. Unos físicos, otros sutiles. Una gran oportunidad para observar muchos aspectos externos e internos. Supongo que a eso es a lo que iba, a encontrar espejos que me den más pistas de dónde estoy y de cómo soy. Ha sido para mí muy interesante porque he sacado algo de información en ese aspecto, viendo cómo reacciono ante diferentes situaciones más o menos incómodas y la atención que le pongo en general a las cosas más simples. A veces tiendo a pensar que estoy muy bien, pero trabajando en cursos como éste, tomo tierra, y veo una pequeña parte de todo lo que me queda por andar. Cosas como mi impaciencia, mi capacidad de dispersarme, de buscar atajos para no tener que esforzarme, o para aferrarme a mi comodidad. Esto me interesa mucho aprender a verlo y el curso me ha ayudado a ver unas cuantas pinceladas.

Me ha sorprendido también mi retorno a la ciudad. Pensaba que iba a estar totalmente relajado y feliz. Falso. Desde luego, no ha sido para nada como me lo esperaba. De hecho, los dos primeros días estaba muy crítico con mucha gente, me he empezado a notar malhumorado e irascible. Pensé que sería que me estaba costando adaptarme al contraste. Luego me ha llegado un ritmo muy rápido de trabajo intensivo, que me ha empezado a dar síntomas de cansancio y de estrés por no poder tener más tiempo para hacerlo todo. Cuidadín. He comenzado a caminar unos 45 minutos con la técnica de Guerreros, y la presión ha mejorado con diferencia.

En fin, que todo este retorno turbulento, en contraste con la experiencia vivida, me ha recordado lo frágil e inestable que soy. Así que habrá que seguir meditando y caminando durante mucho, mucho tiempo...

Qué le voy a hacer si soy un yonqui del caminar... »

V.M.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«No es fácil resumir en unos párrafos las cosas aprendidas a lo largo de unos días tan intensos como los de este viaje. Pero creo que es importante intentarlo y compartirlo, así que ahí va. Lo primero que me vino a la mente en el viaje es la importancia que le damos, en general a las cosas sencillas. A los detalles. Veo que hay personas que viven cada instante y cada acción con un cariño y un detalle que se me hace llamativo. Yo de entrada no soy una persona muy observadora, y sin embargo, en ese sentido el silencio y el trabajo tan intenso en la presencia me ha ayudado a observarme a mí mismo y a los demás. Ha sido importante ver, en una situación vital tan simplificada, a qué acciones les otorgamos nuestra atención.

Durante el viaje he tenido la oportunidad de tener microvivencias que tienen mucho reflejo en la vida real. En mi caso, por ejemplo, hubo algunas decisiones casi fortuitas por mí, como la elección de nuestra madera (hablo un poco en clave). En el primer momento, seleccionando el elemento adecuado algún compañero me dijo un "no, ese no deberías cogerlo, porque [...]", lo cual me complicó algo las cosas. Al final escogí un trozo que a otros les había sobrado. Y todo el tiempo que pasé limando y trabajando tuve la oportunidad de estar pensando dos cosas: cuántas veces en la vida dejamos que los demás elijan por nosotros para evitar hacer daño, y por otra parte, la cantidad de trabajo posterior que hay que aplicar para solucionarlo (no sabéis CUÁNTO me costó darle forma).

Las proyecciones y las neurosis son por otra parte cosa de nuestro día a día. En el curso de silencio estas se amplifican, o por lo menos se sienten con mayor intensidad, dado que pones toda tu atención en los elementos que desvían tu atención. El miedo a lo que va a ocurrir, al frío que pudieras pasar, a la atención de las personas que no estás recogiendo, producen estas proyecciones. Si esas proyecciones las empleamos para explicarnos a nosotros mismos nuestra realidad, tenemos el problema de que nuestros pensamientos estarán dirigidos a solucionarlos, de forma que estaremos aplicando gran parte de nuestra energía a solucionar nuestros miedos, en vez de a conseguir nuestros objetivos personales. Este curso también me ha ayudado a ver que difícilmente la mente acaba por sí sola con las proyecciones inútiles, sino la conexión con la realidad y la presencia.

Una de las cosas que más he disfrutado del curso ha sido el ejercicio. Me ha parecido increíble. El primer día tenía algo de miedo a hacerme daño en las rodillas, pero los siguientes días estuve completamente entregado. Echo de menos poder hacer esa rutina diariamente, me proporcionaba mucha energía. Otra historia fue la comida. Aunque por supuesto agradezco el trabajo de mis compañeras, había algo en alguno de los productos, creo que el kukicha, cuyo sabor me resultaba prácticamente terrible. Desde el principio me propuse que es lo que había, que era carburante, y que para dentro. Sin embargo, me ha costado volver a mi dieta habitual tras esos días con ansiedad en este tema. Esto naturalmente me da mucho que pensar sobre mí mismo. No sé cómo lo vivisteis los demás (recuerdo que hubo alguna fan, incluso... ).

Y bueno, eso es todo, tampoco quiero extenderme demasiado. Concluyendo, el curso me ha ayudado a trabajar muchos aspectos personales y de mi relación con el grupo. Me ha ayudado a ver la importancia del camino, y cómo el ruido muchas veces te intenta trasladar fuera del camino para no tener que sufrir sus consecuencias, aunque a la vez no te permita aprender de él ni disfrutarlo.

Ha sido una gran experiencia. Gracias a todos, en especial a V., por animarme a hacerlo .»

A.M.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Este curso me ha dado un punto de presencia, cada vez quiero estar más cerca de mí, estar en mis pies es un placer, no quiero ir más allá, cuando estoy ahí las cosas ocurren, sin embargo fuera de ese sitio solo hay interpretación, tensión y sufrimiento.»

R.R.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Tierra, fuego, viento, madera, agua, sueños...

Lo que viví en silencio no lo puedo calificar como heavy ni light; lo único que hice fue estar todo lo presente que pude y trabajar-me con la ayuda de todos.

Reconozco que volver sí fue duro al preguntarme:

Cuántas noches perdidas, cuántos besos mordidos y cuántas miradas ciegas de ojos vacíos...

Y como todo pasa y no pasa nada, ahora es tiempo para empezar desde el cero, desde el vacío donde está el silencio que, a corazón abierto, me muestra el camino. Un camino que construyo a cada paso y vivo a cada momento con la certeza de que detrás de la niebla me espera lo que busco.

También he vuelto con la extraña sensación de que algo nuevo vive en mí: de haber recibido un regalo tan especial que no se puede envolver ni en papel celofán, como una sensación de libertad; de que nada ni nadie me puede atar.

No me arrepiento de nada. Lo volvería a hacer mañana, y pasado, y al otro... porque hoy estoy aquí, sin ti, pero conmigo. »

G.J.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Caminos del Silencio ha sido una oportunidad para conocer más sobre quién soy, sobre mi realidad: algunas limitaciones, algunas dependencias, algunos miedos... también algunas cualidades.

He reconocido el valor de, a partir de esa realidad, definir un propósito y confiar en él y encontrar ya en esto mismo la motivación para irlo construyendo cada día. Desde el silencio lo necesario aparece...

Me he llevado muchas claves para poder acceder a un estado de más atención y de más vida: códigos de sonidos, sutilezas al caminar, "el otro", la mirada de un bebé, la noche, el cuerpo y el ejercicio físico... La diferencia entre estar callada y estar en silencio y la posibilidad de estar en silencio sin estar callada.

Todo esto sigue vivo ya más de 2 meses después.

Caminos del Silencio es para mí aprender a estar con la Vida. »

Gracias a todos.

T.M.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«El silencio, como la hoja de papel vacío que acabo de manchar, ¿por qué romperlo sin nada que decir, sin nada que escribir?

Es cuando esta sensación se apodera de mí, que callo, no comparto, me aíslo y sólo hago y hago. ¿Busco esos límites porque en ellos es cuando aparece algo parecido al Silencio? Quizá haya otras razones.... De esto y de varios matices más me di cuenta en esos días: hacer en exceso es no tener tiempo para parar a mirarse; hay formas de silencio que no son tal; comunicarse no es sólo hablar; compartir con los demás es también "estar con ellos" de otra forma; enfocarse en los sueños, requiere claridad y lograrlos, estrategia y energía; los sentidos a veces engañan; los placeres pueden dejar paso al gozo de lo cotidiano; dentro de uno, debajo del aparente vacío, hay cositas que tapan el verdadero sentido del Silencio.

La oportunidad de convivir de forma no habitual, de observar la parte de nosotros que surge y no puede ser expresada, de vivir donde el tiempo y el espacio dejan de ser protagonistas, de disponer de las herramientas para poder trabajarnos, son el tema de este curso llamado Caminos de Silencio.

Gracias a José Sánchez, al compañero y al grupo por su silencioso trabajo.

El año comienza con la motivación de este curso. Aparece algún miedo pero lo enfrento.

Recuerdo como se agudizaban los sentidos en algunos momentos; el olfato (no podría describir el olor pero uno de ellos me caló por dentro, como si me ensanchase), el oído (uno de los sonidos muy potente y agradable), la vista (ciertas imágenes)...

Cuán difícil puede ser comunicar algo concreto sin palabras y con los mínimos gestos...

Una de las caminatas nocturnas, aún la recuerdo... iba guiada por mi compañero y la sensación fue "bestial". Fue uno de los momentos especiales pero hubo bastantes más, especialmente recuerdo otros dos más... los cuales me llevo conmigo muy agradecida.

Compruebo lo difícil que me resulta "estar presente". Yo pensaba que estaba más bien presente, porque me gusta y presto atención pero al finalizar el curso y escuchar las preguntas, veo algunas de mis huídas, mi dispersión, lo débil que puedo ser... lo poco que me conozco... y todo ello sin juzgarlo.

Regreso motivada pero la vuelta es dura. Me escapo continuamente a esas preguntas que pretenden acercarme a mí.

Elijo continuar el camino sin castigarme.

Gracias a tod@s y a cada uno. (Especialmente a Jose, a mi compañera de habitación y a mi querida B.).

P.D: Se me olvidaba un detalle: al comenzar el curso apagué mi móvil y desde entonces ya no lo pude encender. Me resulta por lo menos, curioso.»

S.G.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Hay dolor que sólo se sana en el silencio interior. Esto es difícil de comprender. La única posibilidad es vivirlo.

Esta es mi experiencia.

Gracias a todos los compañeros de seminario, especialmente a M. con quien empezó un poco antes.

Gracias Jose por facilitar que esto suceda.»

S.D.P.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Igual que a mis compañeros este curso me ha aportado presencia y me he mirado más. Un curso para sentir, percibir o escuchar lo que normalmente no escuchamos por el ruido de nuestras cabezas.

Gracias al Silencio encontramos respuestas para cambiar hábitos y comportamientos, sentir esa fuerza especial que nos impulsa al cambio.

Gracias a tod@s por hacer esto posible.»

A.P.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Es curiosa la tendencia natural al olvido, para dejar paso a cosas nuevas. Sin embargo hay experiencias que de alguna forma se incorporan a tu cerebro y de alguna forma se adhieren a un sitio donde están "las cosas que no quiero olvidar" y permanecen ahí.

Han pasado ya varios meses y de vez en cuando me sigo acordando de experiencias y vivencias del curso. Me voy acordando de frases que con el paso del tiempo van cobrando otro sentido que aquel que le di en el momento de oírlas.

El curso me permitió romper algunas cosas que llevaban ahí montadas desde hace tiempo, y eso lo voy viendo a lo largo de las semanas/meses. Una experiencia única.»

A.M.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Enero de 2010

 

«Dicen que se hace camino al andar, pero por lo que percibo en nuestra sociedad cada vez permanecemos más tiempo sentados. Nuestro camino normalmente se limita a acomodarnos en nuestros múltiples asientos, cada vez más anatómicos, eso sí, y nuestras pobres piernas se resienten no por el cansancio lógico del movimiento sino por la pesada sensación del sedentarismo.

Por unos días un grupo de personas decidimos caminar juntos. Fue una decisión individual, pero algo en común flotaba en el ambiente, a pesar del silencio. Silencio lleno de mensajes, pruebas, sensaciones difícilmente explicables con palabras. La única forma de disfrutarlo era estando allí. Diferente y lleno para los antiguos; creo que al volver mi trabajo tendrá un significado diferente y podré seguir llenando mi maleta con mi ropa preferida, únicamente la necesaria, dejaré en el armario lo superfluo y lo banal y disfrutaré nuevamente del silencio y la paz de la sencillez.

Pude haber sentido la tentación de contar la experiencia a otras personas, pero agradezco la confidencialidad de los que ya habían ido, es mejor sentir y ver las cosas por uno mismo.

Este año intentaré volver, supongo que todo seguirá en el mismo sitio en que lo dejé. Espero poder caminar al lado de muchos de vosotros.

Gracias por estar allí.»

P.C.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Octubre de 2006

 

«Aunque me resulta muy difícil escribir sobre estos temas tan abstractos e importantes, quiero deciros que aunque ya hace un año que participé en el primer "Caminos del Guerrero", sus frutos perduran hasta hoy en mí, pues además de hacerme ver a mi misma más fuerte y con más resistencia de la que en esos momentos me sentía, las pautas y enseñanzas siguen vivas y bebo de ellas muy a menudo, tanto cuando salgo a caminar, como en mi trabajo y relaciones.

Muchas veces en algún momento en que debo actuar o tomar una decisión y me asalta la duda, medito cual sería la conducta o la opción de un guerrero e intento actuar como tal.

Volveré, me alegra y descansa saber que a lo largo del camino, durante el año, puedo asistir a algún seminario de Wu Chi para recargarme de fuerzas y buen rumbo.»

C.B.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Octubre de 2006

 

«Como C., coincido en decir que resulta difícil hablar de estas experiencias y expresar en palabras esas experiencias y esos estados de ánimo que vives durante unos pocos días.

Supongo que depende de cada uno de nosotros y de nuestro estado de ánimo el interiorizar lo que allí vemos, aprendemos y vivimos en compañía de otras personas, cada una con su forma de ser.

Me sentí muy a gusto allí, encontré un espacio que habitualmente no tengo en la vida diaria y sentí que era más yo mismo que habitualmente. Por supuesto no dejas de ser quien eres ni te transformas, sólo es una manera de hablar y de expresar que puedes encontrar un espacio para ti mismo en el cual sintiendo la cercanía de los demás vives dentro de ti. Te das cuenta de cómo te relacionas con los demás y encuentras cariño, calor y otras cosas.

Después de esos días tienes más experiencias para valorar tus relaciones con los demás algo te ha llegado que te permite ser un poco más independiente en la forma en que nos relacionamos unos con otros y en definitiva eres más dueño de tus sentimientos y de tu forma de ser.

Gracias a todos por compartir unos pocos momentos y por el cariño y cercanía que me hicisteis llegar durante esos días y también después.»

R.P.
Asistente al Seminario Caminos de Silencio
Octubre de 2006

Esta web utiliza Cookies para mejorar la expriencia del usuario. Para más informacion visita nuestra politica de cookies. To find out more about the cookies we use and how to delete them, see our privacy policy.

I accept cookies from this site.

EU Cookie Directive Module Information